Algunas ideas inconexas para que sepas por dónde van mis pasos.
Lo profesional y lo personal, entrelazados.
En 2017 me obsesioné por entender todas las opciones de generación de ingresos pasivos, los lead magnets y los ganchos en webinars. Nunca llegué a hacer ninguna de esas cosas.
En 2019 me di de alta como autónoma y tuve que enfrentarme a la peor jefa que había tenido jamás: yo misma.
En 2022 dormí 5 días seguidos. Al descartar que era COVID me di un golpe de realidad que lo cambió todo. Llevaba meses sufriendo burnout sin saberlo.
En 2022, también, creé la que considero mi obra maestra: Acto Voltaje. Y tuve un divorcio profesional: me fui a dormir con un equipo de 7 personas y amanecí sola.
Defiendo que uno sabe lo que realmente le gusta cuando lo hace aunque sea a solas: soy tester de tools, investigo novedades tecnológicas y aprendo frikadas de hacks y programación.
Me crucé la península por amor y estuve durante meses con lo que cabe en una mochila. Solo eché de menos mis auriculares de diadema.